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Redacción Drivesfera
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Una final del Coche del Año 100 % eléctrica y sin coches chinos: un hito con punto ciego

Siete finalistas eléctricos demuestran que el coche eléctrico generalista ha convencido al jurado, pero una lista sin marcas chinas dice más de los premios europeos que de los coches.

Publicado
30 de octubre de 2026
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4 min
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¿Es una buena noticia que todos los finalistas del premio de coches más prestigioso de Europa funcionen con electrones, o una señal de que el premio mira solo una mitad del mercado? Ambas cosas, en nuestra opinión. Y la segunda mitad de la respuesta es la más interesante.

Primero, los hechos. Según informa Il Sole 24 Ore, los siete finalistas del Coche del Año 2027 son el BMW iX3, el Cupra Raval, el Hyundai Ioniq 3, el Kia EV2, el Renault Twingo, el Volkswagen ID.Polo y el Volvo EX60. Todos son eléctricos, ninguno es chino y tampoco hay híbridos. Según los organizadores, la votación se cierra el 29 de diciembre de 2026 y el ganador se anunciará el 8 de enero de 2027, en la jornada inaugural del Salón del Automóvil de Bruselas.

El jurado ya no ve el eléctrico barato como una renuncia

Fíjate en los nombres, no solo en la mecánica. El Twingo, un utilitario eléctrico, está en la lista, y también modelos como el ID.Polo, el Raval, el EV2 y el Ioniq 3, cuyos nombres sugieren que el jurado presta atención a coches pensados para el comprador de a pie y no solo a los BMW iX3 y Volvo EX60 de la gama alta. A nuestro juicio, es un cambio respecto a los tiempos en que se esperaba que un finalista eléctrico fuera un escaparate tecnológico.

El jurado, formado por 65 periodistas europeos de 25 países, está al menos dispuesto a meter en la final un coche que una familia corriente podría comprarse de verdad. El Confidencial sitúa el precio de partida del nuevo Twingo en 19.490 euros. Creemos que esa es la verdadera noticia: el coche eléctrico ya no es una declaración de intenciones, sino que se está convirtiendo en la respuesta por defecto para un coche pequeño.

La etiqueta de «primera vez en la historia» también merece algo de cautela. Una lista de finalistas no es una clasificación de ventas. Nos dice lo que un grupo de periodistas considera mejor, no lo que firman los compradores. Pero cuando todos los finalistas se enchufan, el debate sobre si una alternativa de combustión puede seguir compitiendo por este título parece mucho más débil que hace unos años.

Que no haya finalistas chinos es un punto ciego, no un veredicto

Ahora, lo incómodo. Las marcas chinas están presentes de forma constante en la conversación europea sobre el coche eléctrico, y sin embargo ninguna llegó a los siete finalistas. Por la documentación no podemos saber por qué. No sabemos qué modelos chinos se presentaron ni qué puntuación obtuvieron. Así que no vamos a fingir que conocemos el razonamiento del jurado.

Lo que sí podemos decir es que la ausencia llama la atención. Un premio que presume de elegir el mejor coche de Europa acaba con un cuadro formado solo por marcas consolidadas. El Confidencial cita al diseñador y crítico Adrian Clarke, para quien la herencia y el ADN de marca son una ventaja de la que carecen los fabricantes más recientes, sobre todo los chinos. El Twingo, descendiente del original de 1992, es un buen ejemplo de esa lógica. Es un argumento razonable sobre emoción y diseño. No es una prueba de que los coches sean peores.

Nuestra lectura, y es una opinión, es que el jurado premia lo que conoce: marcas familiares, estudios de diseño europeos, modelos que llegan con una historia detrás. Eso no es un escándalo. Pero un premio que quiera seguir siendo relevante tiene que poder explicar por qué perdió una candidata china potente, en lugar de dejar que los lectores se pregunten si alguna vez estuvo sobre la mesa.

Quién gana y qué vigilar

A nuestro entender, los primeros ganadores son los fabricantes que llegaron a tiempo al mercado con coches eléctricos atractivos. Renault asegura que es el sexto año consecutivo en que uno de sus modelos llega a la final, lo que parece una señal clara de que su estrategia de eléctricos con carácter está dando frutos entre los críticos.

El perdedor, por ahora, es la idea de que los premios reflejan todo el mercado. Nuestra recomendación: toma el ganador que se anuncie en enero como una buena guía de cuál es el eléctrico favorito del jurado entre los que ha considerado, no como un veredicto sobre todos los coches eléctricos que puedes comprar. Y si estás pensando en comprar uno, no ignores las marcas que no entraron en la lista.

La lista del año que viene será la verdadera prueba. Si vuelve a ser 100 % eléctrica y sigue sin ningún candidato chino, probablemente deje de parecer una coincidencia y empiece a parecer un patrón.

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