El verdadero rival de Ferrari en México también vestía de rojo, y Vasseur debe actuar
Ferrari tenía la pole y ritmo para ganar en Ciudad de México, pero Verstappen se impuso por 0,799 segundos. El problema fue la primera vuelta y un box sin normas claras.
Imagen generada con IA
¿Cuántas victorias puede tirar por la borda un equipo antes de admitir que el rival está al otro lado del box? Ferrari llegó al Gran Premio de Ciudad de México con una pole, con el coche más rápido en carrera según el propio Lewis Hamilton, y se marchó con un segundo puesto que le supo a vinagre.
Esto es lo que ocurrió. Hamilton salió desde la pole y Charles Leclerc, que partía tercero, lo adelantó en la primera vuelta. Hubo contacto, y Leclerc recibió después una sanción de cinco segundos por ganar ventaja al salirse de la pista. Según la crónica de Adnkronos, el muro ordenó a Leclerc mantenerse delante, con la posición por devolver, pero Max Verstappen ya se había colado entre los dos. Ganó Verstappen y Hamilton fue segundo, a 0,799 segundos. Leclerc terminó cuarto tras cumplir su sanción.
La orden del muro fue la claridad equivocada
Vuelve a leer esa instrucción por radio: sigue delante, la posición se devolverá. En teoría, es una norma razonable. En la práctica, le dice a un piloto que conserve el puesto que tomó por la fuerza mientras el otro ve cómo un rival se cuela por el hueco. Es una orden que llega después del daño y no resuelve nada.
Hamilton asegura que la reunión de pilotos fue clara: quien se salga en la primera curva devuelve el puesto. También señaló que el año pasado le cayeron 10 segundos de sanción por una maniobra similar. No podemos comprobar desde aquí lo que se dijo en esa reunión, y Leclerc ha admitido, según informa Formula1.com, que merecía la sanción. Pero si el relato de Hamilton es correcto, el equipo tenía una norma, un piloto la rompió y la respuesta del equipo en pista fue ambigua. Eso es un fallo de gestión, no un incidente de carrera.
Vasseur tiene razón con el respeto, pero se queda corto si se limita a la bronca
Fred Vasseur no se mordió la lengua. Según Racer, acusó a ambos pilotos de faltar al respeto al personal y a la marca de Ferrari, y otros medios le citan diciendo que la victoria perdida es "difícil de digerir" y recordándoles que sus actos afectan a unos 2.000 empleados. Nos parece una reacción justa. Un equipo que se pasa una temporada construyendo su primera pole de 2026 no debería ver cómo se esfuma en unos cientos de metros.
Pero la reprimenda pública es la parte barata de la gestión de personas. La cara es dejar las reglas por escrito antes de que se apaguen los semáforos: quién cede, en qué curva y quién puede decidir en plena carrera. Sin eso, el próximo choque en la primera vuelta es cuestión de cuándo, no de si ocurrirá.
El veredicto de The Race apunta en la misma dirección. Su extracto dice que Ferrari parece haber pasado por alto la "bandera roja gigante de Monza": si dejas a tus pilotos pelear a fondo en la primera vuelta, lo pagarás. Nosotros añadiríamos que Ciudad de México no fue una sorpresa, sino una repetición.
Ningún piloto se libra
Es tentador convertir a Leclerc en el villano. Atacó en la primera vuelta, asumió la sanción y, según admitió él mismo, la merecía. La prensa italiana lo puntuó con dureza: Leggo calificó su jornada con un 5 y lo describió como confuso.
Pero la radio de Hamilton tampoco fue un modelo de calma. Primero dijo que su compañero lo había sacado de la pista y, en la vuelta 25, afirmó que la dirección de carrera quería que ganara Leclerc y que le habían robado una victoria. La propia sanción lo desmiente: Leclerc fue castigado y los comisarios hicieron lo que debían. Desahogarse por radio es humano, pero que un piloto culpe en público a los oficiales de una derrota que, según su propia versión posterior, empezó con un incidente entre compañeros solo enturbia el relato que Ferrari necesita contar.
En su favor, Hamilton cerró con un llamamiento constructivo a mantener "conversaciones serias" dentro del equipo, y subrayó que el coche ha mejorado mucho y que sus esperanzas para la próxima temporada dependen de una unidad de potencia capaz de igualar a las rivales. Es la lectura correcta. El chasis parece una base sobre la que construir. El motor es el otro trabajo pendiente.
Nuestro veredicto
Ferrari no tiene un problema de velocidad en este episodio. Tiene un problema de gobernanza. Vasseur debería hacer tres cosas antes de los test de invierno: publicar normas internas para los duelos de primera vuelta, fijar con exactitud quién tiene autoridad para ordenar un cambio de posiciones y aplicar las mismas consecuencias a ambos pilotos. Los discursos bonitos sobre el respeto no ganan carreras.
Mientras tanto, Kimi Antonelli se proclamó campeón ese mismo fin de semana con Mercedes, un recordatorio de cómo es un equipo asentado. Ferrari todavía puede arreglarlo. Pero si el año que viene los mismos coches rojos chocan en la misma curva, nadie podrá achacarlo a la mala suerte.
Aún no hay temas: abre el primero.
Más noticias
Los 305.743 eléctricos puros de BYD apuntan a que el híbrido enchufable pierde fuelle
BYD vendió por primera vez más de 300.000 eléctricos puros en un mes, mientras los híbridos enchufables caían un 17,23 %. Parece un giro hacia el coche eléctrico y los rivales deberían tomar nota.
La herencia ya no es un foso: el coche eléctrico revela qué marcas tienen historia
Los rankings de valor de marca castigan a los fabricantes centenarios, pero la lección no es «pásate al eléctrico». Para nosotros, una insignia sin una promesa clara vale menos que antes.
El título de Antonelli demuestra que Mercedes acertó al apostar por la juventud
El campeón más joven de la historia de la F1 no es un cuento de hadas: es la recompensa de un equipo que aguantó a un piloto joven tras un primer año duro y una advertencia para los rivales cautos.
La advertencia «catastrófica» de Honda revela quién paga los aranceles fronterizos
Un arancel del 50 % a los coches canadienses parece una baza negociadora, pero la cadena de montaje compartida hace que la factura recaiga primero en los compradores estadounidenses.



