El primo del Compass de Alfa Romeo es compartir con cabeza, si no lo parece
Un nuevo SUV de Alfa Romeo fabricado en Melfi sobre la plataforma del Jeep Compass tiene sentido para el negocio. Que lo tenga para la marca dependerá de la dirección, el diseño y el precio.
Foto: Alfa Romeo / sala de prensa (uso editorial)
¿Sigue siendo un Alfa Romeo un Alfa Romeo si se fabrica en la misma planta y sobre la misma plataforma que un Jeep? Esa es la incómoda pregunta que plantea el nuevo SUV del segmento C que Alfa ha adelantado este verano, y nuestra respuesta es un sí condicionado.
Esto es lo que sabemos. En una mesa redonda del sector en Italia, celebrada en julio, el director de operaciones de Stellantis, Emanuele Cappellano, mostró una única imagen adelanto de un nuevo SUV del segmento C de Alfa Romeo, según informó Motor1. Se apoya en la plataforma STLA Medium, tendrá "motorizaciones multienergía" (microhíbrida, híbrida enchufable y eléctrica) y está previsto que empiece a producirse en Melfi en el cuarto trimestre de 2027. El diseño sale del centro de estilo de Alfa en Turín. El nombre, las dimensiones y los motores no están confirmados, y Motor1 Brasil señala que la misma plataforma y la misma fábrica dan servicio al Compass de tercera generación.
La plataforma es lo menos interesante
Compartir plataforma no es ningún pecado. Es la forma en que una marca pequeña paga un producto nuevo. La arquitectura STLA Medium ya está bajo el Compass y, según Motor1, bajo el Lancia Gamma y el Peugeot 3008. Stellantis afirma que la plataforma se diseñó para admitir la electrificación en los segmentos C y D sin renunciar a la asequibilidad. Para Alfa, que a nuestro juicio lleva años sin suficientes modelos nuevos, tomar prestado un hardware probado es el camino realista. Una arquitectura a medida es un lujo que probablemente no se pueda permitir.
Lo que notan los compradores, sin embargo, no es la plataforma. Es la puesta a punto de la dirección, el ajuste de la suspensión, la postura al volante y el sonido. Como apunta Motor1 Brasil, una base común no dice nada sobre cómo afinará Alfa el coche para que se comporte como un Alfa. Ahí es donde la marca se gana su emblema o no. En nuestra opinión, el presupuesto de ingeniería debería ir ahí y no a trucos cosméticos.
El riesgo de Alfa es parecer un Compass con traje elegante
El Compass se diseñó para otro cometido. Stellantis lo vende por su robustez: la parrilla de siete ranuras, una altura libre al suelo de hasta 200 mm y una capacidad de vadeo de hasta 470 mm. Son buenas credenciales de Jeep. No son credenciales de Alfa. Un Alfa construido sobre los mismos huesos tiene que sentirse más bajo, más afilado y más centrado en el conductor, o los compradores se preguntarán, con razón, por qué pagan el sobreprecio de la marca.
Las primeras señales son alentadoras. La recreación de Motor1 se inspira en el prototipo Cuorerosso presentado en París, con la parrilla triangular y los faros estrechos, y la imagen adelanto muestra lo que parece una zaga de aire deportivo. Es un comienzo prometedor, pero una línea de diseño no es una experiencia de conducción. También desconfiaríamos de un techo de estilo cupé que reduzca el espacio del maletero, una preocupación que el propio Motor1 ha planteado.
El precio y el posicionamiento decidirán si funciona
La segunda prueba es el precio. La documentación no da cifras del nuevo Alfa, así que todo lo que digamos es opinión. Aun así, compartir costes debería traducirse en precios razonables. Si el ahorro va solo al margen mientras el coche cuesta mucho más que un Compass, compartir parecerá un recargo. Si llega con un precio ajustado, parecerá un buen negocio.
Hay además un problema de gama. Motor1 sugiere que el coche se situará entre el Tonale y el Stelvio de segunda generación, mientras que Motor1 Brasil lo describe como probable sucesor del Tonale. Ambas lecturas se contradicen y Alfa no lo ha aclarado. Debería hacerlo, porque el papel del modelo condiciona todo lo demás. El Stelvio y el Giulia seguirán en producción hasta 2027, y la opinión del propio Motor1 es que Alfa necesita algo más que un crossover pequeño si quiere sobrevivir, sobre todo en Estados Unidos. Estamos de acuerdo. Este SUV puede pagar las facturas, pero la berlina y el SUV más grande tienen que cargar con el alma de la marca.
Nuestro veredicto
Compartir plataforma es la decisión correcta, y Melfi es un lugar sensato para fabricarlo. Pero la prueba no es la eficiencia de la ingeniería. Es si un conductor que se baja de un Compass y se sube a este Alfa nota la diferencia antes de recorrer una manzana. Si es así, la estrategia funciona y tanto Jeep como Alfa salen ganando. Si no, Stellantis habrá hecho un coche más barato y una marca más débil. Hasta que veamos el nombre, las motorizaciones y el precio, lo consideraremos un plan prometedor pero sin demostrar, y esperaremos a conocer el verdadero carácter al volante del Alfa antes de juzgarlo.
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