El Polestar 2 se despide y su sucesor necesita algo más que buen diseño
Unas 200.000 unidades después, el Polestar 2 sale de escena. Su sucesor de 800 V no puede vivir del diseño: tendrá que ganarse el puesto en carga, software y día a día.
Foto: Alexander-93 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
¿Es un coche eléctrico bonito un plan de negocio? El Polestar 2 se ha pasado toda su carrera poniendo a prueba esa pregunta, y su retirada es un buen momento para poner nota a la respuesta.
Los hechos son sencillos. Según informa Motor.es, la producción del eléctrico emblemático de la marca ha terminado en China tras unas 200.000 unidades. Un sucesor completamente nuevo llegará a principios de 2027, con tecnología de 800 V en el horizonte.
Respetable no es lo mismo que decisivo
Unas 200.000 unidades no son un fracaso. Para una marca joven, es el coche que, según un medio español, tuvo un papel fundamental para consolidar a Polestar como fabricante independiente. Eso merece reconocimiento.
Pero, a nuestro juicio, el Polestar 2 también muestra el techo de la fórmula del «eléctrico deseable». El diseño abre la puerta; no mantiene al cliente dentro. Un coche que lucía bien en su lanzamiento acabó siendo un producto veterano, con una arquitectura eléctrica que se espera que la próxima generación deje atrás. No tenemos datos de ventas ni de precios de los últimos años, así que no vamos a fingir que sabemos cómo fueron. Lo que sí podemos decir es que la marca necesitaba un relevo y que el traspaso no parece nada fluido: la producción se ha detenido y el sucesor no llegará hasta principios de 2027, así que probablemente habrá un vacío.
Ese vacío es el verdadero coste de la salida. En un mercado donde los compradores comparan las curvas de carga y el software con el mismo detalle que los faros, quedarse callado unos meses es un riesgo, no una nota al pie.
El salto a 800 V es lo fácil
La apuesta interesante está en el sucesor. Según EV Powered, el nombre Polestar 2 continuará con otro aspecto y es «casi seguro» que cambiará la arquitectura de 400 V del modelo saliente por la plataforma SPA3 de 800 V que comparte con Volvo. Esa plataforma sustenta el Volvo EX60, solo eléctrico, y el medio asegura que su mecánica puede ofrecer una autonomía de más de 500 millas (unos 800 km). Conviene tomarlo como una previsión, no como una ficha técnica: se refiere a la plataforma, no a una cifra confirmada para el nuevo Polestar. Otros medios españoles esperan también un gran avance en autonomía y tiempo de carga.
Esta es nuestra opinión: ese salto es necesario, pero nadie lo aplaudirá por mucho tiempo. Cargar más rápido y tener más autonomía es lo que los compradores ya dan por hecho, no lo que celebran. Si el nuevo coche llega con 800 V y nada más cambia, Polestar habrá arreglado la hoja de especificaciones y habrá dejado intacta la experiencia del cliente.
Precio, software y servicio decidirán la segunda ronda
¿Qué debe corregir, entonces? Tres cosas, a nuestro entender.
Precio. No se ha publicado ninguna cifra del nuevo modelo, así que es pura expectativa: una plataforma más avanzada suele tentar a las marcas a subir la tarifa. Polestar debería resistirse. Un coche con estilo y precio premium es un producto de nicho; un coche con estilo y un precio sensato es un producto de volumen. La marca tiene que decidir cuál quiere ser.
Software. Compartir plataforma con Volvo es una oportunidad para heredar un software maduro y pulido en lugar de reinventarlo. Si el nuevo coche se comporta como un ordenador portátil que se actualiza solo con fiabilidad, el diseño cumple su función. Si parece una versión beta, el diseño se convierte en un premio de consolación.
Servicio. Es lo menos glamuroso y probablemente lo más decisivo. Una marca que vende sobre todo por su imagen debe respaldarla con un mantenimiento, unos recambios y una atención predecibles, sobre todo en mercados donde no tiene una larga tradición de concesionarios. No tenemos datos de cómo le va a Polestar en este terreno, y por eso mismo lo señalamos: es donde una marca joven puede perder en silencio a los clientes que ganó su diseño.
Nuestro veredicto
El Polestar 2 cumplió su cometido: puso a la marca en el mapa y se fabricaron unas 200.000 unidades. Pero su legado es también una advertencia. El aspecto hizo que se fijaran en Polestar; no bastará para que la elijan frente a rivales que ya igualan su estilo.
Si estás pensando en comprar el nuevo coche en 2027, espera a ver precios reales y a probar el software antes de dejarte seducir por la carrocería. Y si eres Polestar, trata la plataforma de 800 V como la línea de salida, no como la meta. El próximo Polestar 2 no necesita ser más bonito. Necesita ser más fácil de comprar, más fácil de llevar en el día a día y más fácil de confiar en él.
Aún no hay temas: abre el primero.
Más noticias
El Li 6 de Li Auto parece un TGV, pero Europa comprará por precio y servicio
El primer eléctrico de Li Auto en Europa tiene una silueta única, pero lo raro consigue una prueba, no una firma. Lo demás lo deciden precio, carga y servicio.
Xpeng L05: juzga el SUV familiar por su valor, no por su pasaporte
El L05 es barato en China y probablemente no lo será en Alemania. Lo que deberían temer las marcas europeas es la distancia entre esos dos precios, no la bandera del frontal.
La lista de finalistas del Car of the Year es 100 % eléctrica, y eso es solo media historia
Siete finalistas eléctricos son un hito, pero una lista sin coches chinos ni híbridos sugiere que el jurado describe un mercado en el que los compradores ya no viven.
El pasaporte de baterías de la UE: papeleo aburrido que podría arreglar los eléctricos usados
Desde el 18 de febrero de 2027, las baterías de los eléctricos en la UE tendrán un registro digital con QR. Que ayude al comprador de usados dependerá de datos abiertos, normalizados y exigibles.



